LA HISTORIA FAMILIAR

UN SIGLO
Y UNA VISIÓN

"El mundo cambia, pero hay cosas que nunca lo hacen. La pasión por el viñedo y la emoción de compartir su fruto"
MARIA PIÑOL

Hacemos vino y cava con la idea de gustar, de generar espacios de felicidad y momentos de encanto. Conectamos las tradiciones y el viñedo con un estilo brillante, amable, abierto. Así es como entendemos la elegancia.

Un día de hace muchos años, justo cuando los primeros vehículos a motor llegaban a nuestros pueblos del Penedès, una familia de campesinos decidió empezar a elaborar vino. Contaban con tres recursos que eran tres tesoros. Primero, unas viñas excepcionales en el corazón de la comarca. Situadas en colinas aireadas, orientadas al sol mediterráneo, bien cultivadas durante generaciones. Segundo, una casa de campo histórica, la Masía Navinès, que guardaba en su interior unas galerías subterráneas perfectas para criar el vino. Y tercero, un factor invisible pero fundamental: la visión de cultivar una uva excepcional con el objetivo de obtener vinos y cavas extraordinarios. En una época que apenas empezaba a descubrir el placer del vino y el esplendor de los grandes momentos, esta decisión supuso el inicio de una gran historia.

Pasaron los años y el proyecto familiar creció. Con más viñedo, con mayor capacidad de producción y con más conocimientos para adaptarse a cada nueva etapa. Vinieron tiempos buenos y también épocas difíciles de guerra y hambre. Los pasillos bajo tierra, donde se preservaban las viejas barricas, llegaron a utilizarse como refugio. Pero después de las dificultades siempre vuelven los tiempos de optimismo. La antigua Masía Navinès dio un salto adelante cuando, en 1986, la familia propietaria decidió elaborar cavas bajo la misma filosofía de los inicios: la viña es lo más importante. Todo estaba listo para responder a un mercado que empezaba a buscar elementos únicos: tradición, pureza, placer.

Así nació la marca Julià & Navinès. Con la unión del apellido familiar y del nombre de la venerable masía rodeada de viñedo, se bautizó una colección de vino y cava catalán marcada por el clasicismo y la voluntad de respetar el origen. Desde el principio estuvo muy clara la vocación de una viticultura cuidadosa y sensible. Enraizada y avanzada. Dirigida a enaltecer la tipicidad de nuestro entorno. Una marca de bodega que hablara directamente a clientes de todo el mundo. Confianza, autenticidad y la búsqueda de la felicidad serían ingredientes singulares de una propuesta basada en la tierra y el viñedo.

Hoy, con Maria y Oriol Piñol, cuarta generación, al timón de Julià & Navinès, nuestra bodega persiste en su compromiso: cuidar viñas en el corazón del Penedès para conseguir una armonía única. Con un cultivo ecológico certificado, con una selección al detalle de las uvas y con una elaboración delicada y consciente. Los vinos y cavas que elaboramos contienen una energía profunda: la personalidad de las cepas de variedades mediterráneas, la esencia de nuestra tierra. Al mismo tiempo, el paso del tiempo y la mirada abierta al mundo nos han permitido crear un estilo propio. Una elegancia tranquila y honesta. Una distinción llena de sabor, equilibrio y generosidad. Conectada a la raíz e implicada de lleno en esa búsqueda de placer que mueve el irrepetible mundo del vino.